
Me encontraba sentado en la banca de una vieja plaza, componiendo con mí guitarra unos de mis tantos temas, los primeros acordes de la melodía corrían junto con mí voz. La tarde se teñía de rojo fuego anunciando el atardecer y luego la fría noche, mientras esto ocurría yo seguía en lo mío cuando derrepente una sombra tapa la claridad que tenia sobre mí cuaderno de notas, subo la mirada contemplo un rostro pálido como el papel, sus labios rojo como el fuego, su cabellera negra como la noche y sus ojos del color azul como el mar. Con su voz dulce como el canto de los ángeles me pregunta ¿ esta canción es tuya?, Yo sin poder responder encandilado por su belleza hago un pequeño movimiento con la cabeza afirmando aquella pregunta.Se queda al lado mío esperando que yo siga tocando, pero mí cuerpo no respondía, me encontraba duro como el caucho. Derrepente la miro y le digo ¿ te vas a quedar mucho tiempo acá? Mientras guardo en su estuche la guitarra, ella me mira diciendo no guardes, seguí tocando por favor es muy bello lo que escuchan mis oídos. No sabia que hacer si seguir tocando o hablar con ella, pero no podía resistir tal pedido, saco la guitarra, afino y comienzo a tocar unos de mis temas. Ella solo observa sin decir una palabra, cuando empiezo a entonar la primera estrofa del tema la miro y se encontraba con los ojos cerrados moviendo su cabeza como acompañando el compás del tema.
El tiempo corría mas lento que nunca, terminando me pregunta si el tema era para ¿algún viejo amor?, Contesto con firmeza si a un viejo amor, que no vale la pena remontar para contarle lo ocurrido, no hace falta dice ella, la letra lo describe muy bien, veo que estaba muy enamorado de esa afortunada mujer. Esquivando lo comentado le digo, es tarde me tengo que ir, perdona, la charla la seguiremos otro día si quieres? Cargando mis cosas me pare sin decir nada y entonces escuche que me decía,¡¡ espero volver a verte pronto!!, Sin pensar le respondí todas las tardes estoy aquí.Emprendí viaje no sabia donde ir, mientras caminaba pensaba en aquella muchacha que se detuvo a escuchar aquella melodía..................